El sentimiento de culpa es muy frecuente en personas que han crecido en familias narcisistas.
Desde pequeñas, muchas han aprendido que expresar necesidades propias, decir no o protegerse puede generar conflicto, reproches o manipulación emocional.
Con el tiempo, esto puede hacer que cualquier intento de poner límites se viva como algo incorrecto o egoísta.
En terapia trabajamos para comprender de dónde viene esa culpa y aprender a establecer límites de forma más segura y saludable.